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miércoles, 16 de octubre de 2024

Zurracapote, el alegre compañero en las fiestas de La Rioja


Como siempre hemos disfrutado de esta elaboración con base de vino que se hace en muchas, por no decir todas, las fiestas de La Rioja pedimos a nuestro amigo Santiago conocido ampliamente por el mote heredado de "Cacharra" que nos enseñase a elaborar este elixir que es capaz de animar al más apagado de los mortales. Y se lo decimos a él porque habíamos probado anteriormente su Zurracapote y nos pareció espectacular.

Pero antes que nada, habrá personas que se preguntarán ¿Zurra qué?¿Qué es eso?

Zurracapote es una bebida que se elabora con vino clarete, aunque se puede hacer con tinto o blanco, azúcar, limón natural y si es para consumir en los 2 o 3 días se le puede poner trozos pelados de melocotón. 

Alguién podría pensar que es una sangría a la riojana pero no es así. La sangría tiene tantas variaciones que ya no se sabe quién es el padre o la madre y de dónde eran.El zurracapote es 100% riojano, se toma en un 99% en fiestas y es la espoleta para ponerte chispa de la forma más sabrosa. Se debe beber frío, en bota de vino o porrón y aunque tiene una entrada de lo más inocente sería capaz de tumbar a la Guardia Pretoriana de Julio Cesar.

Y a continuación vamos a compartir la fórmula magistral de Santi "Cacharra"...

Ingredientes

15 litros de vino clarete

1,5 kgs de Azúcar blanca

2 Limones

3 Ramas de Canela

0,5 Litros de agua

(Opcional, para consumo rápido se pueden añadir 2 melocotones)


Se coje un recipiente grante, en nuestro caso cogimos un barreño, donde quepan 15 litros de vino clarete. Se le añade 1,5Kgs de azúcar blanca y el zumo de dos limones. Una vez exprimidos, las cuatro mitades de añaden al vino y se le da vueltas con una cuchara de madera con el fin de que el azúcar se disuelva lo más posible.



Por otro lado, ponemos al fuego una cacerolita con medio litro de agua, se le añaden 3 ramas de canela y se cuecen. Una vez cocida la canela, se deja reposar en el agua de la cocción hasta que esté fria, sin meterla en el frigorifico.




Una vez tenido la cocción de la canela fría, se añade al vino y se da vueltas durante 4/5 minutos. Se deja reposar durante 24h a temperatura ambiente (excepto que tengas temperaturas muy altas) y está lista para embotellar. Se deja en la nevera y cuando haga falta rellenar la bota o el porrón, se utiliza.

De esta forma puedes guardar el zurracapote durante muchas semanas, por eso no añadimos melocotón. Ahora bien, si piensas elaborar Zurracapote para tomarlo en 48h, máximo 72h, puedes añadir melocotón pelado y en trozos cuando echas el limón al vino. Y tiene su motivo, si pasa mas de cuatro días el melocotón puede fermentar y estropeará el zurracapote, 

Esta receta la subimos porque nos parece la más auténtica y al probarla, insuperable. Pero para gustos, los colores y para escoger, las flores.

Esperamos que lo elaboreis y disfruteis de este alegre y fiel amigo de las fiestas riojanas, pero recordar que todo alcohol con azúcar tiene peligro potencial para la cabeza y el equilibrio...


domingo, 24 de febrero de 2013

Ximénez-Spínola PX Viejo, Arte y Seda en botella numerada



Nos reunimos con Pedro de San Sebastián y un amigo venezolano del mundo del cine, Jorge, para probar dos vinos dulces de ese tesoro que tenemos en el Sur, la DO Jerez-Sherry-Manzanilla de Sanlúcar. Tesoro poco conocido y por eso no suficientemente valorado. Si estos vinos generosos fueran realizados en Francia o Italia, además de su reconocida fama tendrían un precio muy por encima del que tienen hoy en día. 

Probamos los dos vinos de la Bodega Ximénez-Spínola, una bodega familiar fundada en el siglo XVIII y que de su PX, éste que subimos ahora, solo embotellan un máximo de 12.000 botellas, todas ellas numeradas. Es una empresa que no tiene ánimo de crecer en volumen sino de hacer las cosas con el mismo arte/calidad que llevan haciéndolo en estos centenares de años que tienen de vida como bodega. 

 
Ésta se rige por dos órganos, El Consejo de Familia (los propietarios) y el Comité de Cata y Selección, que lo forma una serie de escogidos catadores y sumilleres que están a cargo del enólogo y que trabajan con total independencia del Consejo de Familia.


Como primera gran curiosidad, la uva Pedro Ximénez es una uva blanca que no tiene mucha pigmentación y por ello se pasifica, es decir se pone al sol (lo que se denomina soleo). Con ello, ¡la producción de la cosecha merma un 70%! La segunda fuente de aportación para obtener ese precioso color final es la oxidación en barrica. 

Con el soleo, con esa deshidratación natural además de ganar azúcares se obtienen sales naturales y ácidos que consiguen que el vino a pesar de su untuosidad no resulte pesado al paladar.

Una vez que llega el vino a la bodega se utiliza el sistema original de esta DO de crianza por “criaderas y soleras”, ese continuo coupage de vinos de diversas cosechas en una escalonada crianza de barricas de roble americano.



CATA

Botella estilizada, elegante vestida con preciosa etiqueta repleta de texto. Volumen Alcohólico 15%. Temperatura de consumo 14º. Botella Número 0303.

Visual: Precioso color caoba con reflejos ambarino-verdosos. Brillante y limpio. El recorrer de la lágrima en la copa es una paso de procesión de Semana Santa.

Nariz: Ataque goloso, amplio, elegante, no deja indiferente a nadie. Las notas a pasa reflejan el sacrificio que dio la uva en el soleo como una preciosa letanía, siguen las notas de higos secos, dátiles, frutos secos (avellanas), bombón de licor, café ristretto, minerales (carbón vegetal), barnices, a tienda de antigüedades donde descansan muebles antiguos y a  cueros viejos. A nuestro amigo Jorge le recordaba notas de antaño, cuando llegaba a la zona de las monturas en la cuadra de la finca familiar. En fin, todo un espectáculo de matices y sensaciones.

Boca: Arte hecho seda, terciopelo que te inunda la boca con untuosidad, que siendo goloso no cansa, no empalaga. La madera y el alcohol fusionados en el global con brillantez, muy equilibrado entre las notas dulces y ese sutil amargor, esa acidez que como un funámbulo subido en la cuerda floja, tiene cogido el punto perfecto de equilibrio. Siguen apareciendo las notas de  frutas secas (pasas, higos, dátiles), cacaos y frutos secos. Su final es una estela en el mar  que se pierde por el horizonte. 

Complejo, elegante, adictivo. Los 45€ que cuesta tiene una excelente RCP para tanto arte y amor por el trabajo bien hecho que tienen esas 12.000 botellas numeradas. 





PD La cata fue en el Restaurante Muñagorri y antes de ella, cogimos fuerzas con este sabroso chuletón.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Graham's Six Grapes Reserve Porto, qué postre.


Subimos un vino de Oporto, un Reserve Port sin añada de los que se suelen llamar “Carácter Vintage” por su excelente estructura y lo bien realizado que está. Pertenece a la bodega W & J Graham, una bodega que fue fundada en 1820 y que desde entonces solo ha sido propiedad de dos familias: Graham (la fundadora) y Symington, los actuales propietarios, que llevan ya con ella cuatro generaciones.

Este Porto se elabora con seis uvas: Touriga Nacional, Touriga Francesa, Tinta Barroca, Tintao Cão, Tinta Roriz y Tinta Amarela de viñedos que se encuentran en las Quintas dos Malvedos, do Tua, das Lages en la zona del Rio Torto y Quinta do Vale de Malhadas y da Vila Velha que se encuentran también en otra zona del Alto Douro.


Pero el nombre de “Six Grapes” (Seis Uvas) no viene dado por la elaboración con seis uvas, sino que tiene una connotación de calidad, “Six Grapes” ha sido la más alta calificación que le han dado en esta bodega a sus vinos. Graham desde sus orígenes calificó sus vinos en una escala de 1 a 6 uvas. Cuando las barricas llegaban a Gaia, en la desembocadura del Río Duero, las que estaban marcadas con “6 uvas” indicaban las mejores barricas para elaborar los “vinos vintage”. Tanto el nombre como el logo de las seis uvas apareció por primera vez en las botellas a finales del siglo XIX.



Después de 18 meses, se hace la selección de la mezcla entre dos o tres añadas que formará la selección “6 grapes” y se introducirá en barricas enormes, que se les llama “balseiros”, el tiempo suficiente para domar sus taninos pero preservando su carácter frutal de bayas silvestres, sobre 24 meses.

Cuando está listo para embotellar el vino es removido para quitar los sedimentos pero nunca es filtrado para mantener su complejidad y riqueza de matices.

En otras bodegas el Reserve es un vino que se hace con el sobrante tras selecciones de las uvas para sacar un LBV, pero en Graham la elección sale de la segunda selección de las mejores uvas, de las mejores Quintas con las que se elaborará los “vintages”. Por ello el “Six Grapes” es un "Caracter Vintage" tan especial, de hecho es conocido como “el Oporto de diario de un bebedor de Vintage”

Como curiosidad, y debido a la fama que ya tenía entonces, el vino fui incluido en la Lista de Vinos del restaurante de Primera Clase del transatlántico Queen Mary, en el viaje inaugural (Mayo de 1936).


CATA

Botella de vidrio verde muy oscuro donde la serigrafía del logo tiene el protagonismo. En la parte inferior, tiene una pequeña etiqueta con los datos obligatorios. Volumen Alcohólico 20%.

Visual: Color picota de capa alta, casi negro y ribete cardenalicio.

Nariz: Atractiva entrada, con ricos matices. Indudablemente las bayas silvestres rojas tienen una actuación predominante, pero moviendo la copa te van saliendo notas de chocolate negro, de bombones rellenos de guinda y brandy, ciruelas negras maduras, higos, pimienta negra, tomillo, flores azules y notas terrosas (que junto a las notas florales, te da la sensación de tener cerca un aromático tiesto).

Boca: Ataque sedoso, con buena estructura y taninos presentes pero domados. De cuerpo medio-alto y con una punta cálida de alcohol. Las notas que predominan son: sabrosas bayas rojas, chocolate negro y un sutil dulzor (¿higo muy maduro?)el cual queda acariciando el paladar al final, un final persistente, agradable y aterciopelado.

Perfecto compañero acompañando tartas con frutos silvestres, frutos secos, postres de chocolate o quesos azules.



Fue un regalo de nuestro amigo Luis, al cual se lo embotellan con su nombre en la bodega, por lo que no sabemos con exactitud su precio pero puede rondar los 20€. La botella catada fue embotellada en el 2009.

¡Gracias de nuevo, Luis!




jueves, 26 de enero de 2012

Fondillón Gran Rva 1987 de S. Poveda, "El Momento"



Subimos un vino dulce que se elabora exclusivamente en la provincia de Alicante, con uva monastrell: el Fondillón. Este tipo de vino aunque hoy en día no es muy conocido fuera de su región, tiene una preciosa historia de 500 años.

Su fama de excelente vino (era llamado “Alicante”) ya era conocida en el Renacimiento, fue un vino que acompañó la expedición de Magallanes en su vuelta al mundo, el reconstituyente que los galenos recomendaron al Rey Luis XIV de Francia en la última etapa de su vida o cuando Felipe II agasajó a un séquito de la realeza nipona, los invitados reconocieron su sabor pues los navegantes españoles lo hicieron famoso al llevarlo en sus expediciones por Asia.

Su prestigio, hasta finales del siglo XIX, era mundial como así lo demuestran las referencias que de él escribieron Alejandro Dumas, William Shakespeare, Emilio Salgari o Dostovevski. La plaga de filoxera de finales del siglo XIX y el crecimiento urbanístico en la costa alicantina de la segunda mitad del siglo XX hicieron estragos en la elaboración de este vino.

Tal reconocida reputación también se reflejaba en su precio. Con datos de una famosa empresa de comercialización de vinos de principios del siglo XIX, Maisonnave & Co., el vino más caro de su tarifa era el Fondillon/Alicante a 800 francos el hectolitro, el más caro de los Madeira costaba 272 francos, el Sherry/Jerez 204 y el Oporto 153 francos.

Este fondillón Gran Reserva está elaborado por la Bodegas Salvador Poveda, una bodega de la pequeña villa de Monóvar que fue fundada en 1919 y que en 1976 recupera el fondillón pues estaba casi desaparecido del mercado. De hecho, ya solo se da el fondillón en la comarca de Vinalopó Medio, en el interior de la provincia cuando originariamente era un vino producido en la huerta alicantina, cercana a la costa.

El azúcar que posee es absolutamente natural, su origen proviene de la sobremaduración que tiene la uva antes de recolectarla. Después se “asolea” pasificando la uva por un tiempo mínimo de 15 días. En la fermentación, se deja el hollejo con el vino por espacio de casi un mes. El siguiente paso es introducir el vino en barricas viejas, con mínimo 10 años, de roble de 1.500 litros realizados en Monóvar y dejarlo reposar. Solamente si el vino tiene una excepcional calidad se envejece solo por, al menos, diez años. Si no, se agrega a las soleras existentes donde el fondillón reposa.

El nombre de Fondillón tiene su origen en la palabra “fondo” y se refiere al fondo de la cuba antes de rellenarlo con vino de la nueva añada, es decir, al sistema de escalas de soleras que tradicionalmente se utiliza para el envejecimiento del vino.

CATA

Botella de vidrio oscuro, vestida con etiqueta muy clásica. Volumen Alcohólico 17,5%

Visual: Precioso color pardo cobrizo con reflejos ambarinos, de capa alta. Limpio y con lágrimas que se aferran al cristal.

Nariz: Entrada suave, elegante y plena de matices. Notas a fruta oscura seca (dátiles, pasas), torrefactos, frutales (higo), cítricas (naranja), frutos secos garrapiñados y melosas (reducción de PX)

Boca: Ataque sedoso, aterciopelado siendo dulce no es para nada empalagoso. Cuerpo con buena densidad, estructura y acidez. Las notas que sobresalen son las compotadas, de una forma sutilmente golosas, tostadas, notas ajerezadas, a frutos secos y curiosamente amargosas que se perciben en su final. Su recorrido es como un plácido sueño, del cual no quieres despertar.



Original, adictivo, sorprendente y muy limitado en unidades. Un vino para disfrutarlo, bien antes de comer o en los postres. No hace falta acompañarlo porque él solo crea “el momento”. Sobre 22€, muy buena RCP.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Quinta do Crasto Vintage 2000, "Um plazer maravilhoso"



Subimos un vino de la vecina Portugal, un Oporto de una bodega familiar, Quinta do Crasto, con una larguísima historia vitivinícola ya que las primeras referencias de la bodega datan de 1615, aunque toda esta zona ya era conocida por sus vinos en tiempos de los romanos.

A principio del siglo XX la bodega fue adquirida por Constantino Almeida, cuando en 1923 falleció, su hijo Fernando tomó las riendas de la bodega y desde 1981, es su hija con la ayuda de su marido Jorge Raquette quienes son los propietarios, con la inestimable ayuda de sus dos hijos Tomás y Miguel. Por cierto, que Jorge, Miguel y Tomas, junto a Cristiano Van Zeller (Quinta do Vale doña María), Francisco y Joao Ferreira (Quinta do Vallado), Francisco Olazábal (Quinta do Vale Meão) y Dirk Niepoort (Quinta de Napoles) son mundialmente conocidos como los “Douro Boys”

La bodega está en el margen del río Douro (Duero) entre las pequeñas poblaciones de Régua y Pinhão y tiene una extensión de 130 hectáreas de las cuales poco más de la mitad son viñedos, con más de 25 tipos diferentes de uva. Tanto la finca, como la casa-bodega (de 1923) es una preciosidad, teniendo una piscina “colgada” frente al Douro que además de la belleza panorámica, es un remanso de tranquilidad. Tuvimos la fortuna de conocer esta Quinta con nuestro amigo y bodeguero (nuestro gurú de los vinos portugueses), Cristiano Van Zeller… de esas visitas que es imposible olvidar.

El Oporto Vintage se realiza con cepas viejas, de más de 60 años, de las variedades Touriga Nacional, Touriga Franca, Tinta Roriz y Tinta Barroca que están dispuestas en terrazas o bancales, es decir, un sistema de escalones de piedra.

Las uvas son introducidas en los lagares de piedra y pisadas por personas descalzas en intervalos de tiempo regulares. A continuación se le añade aguardiente para conseguir parar la fermentación.

La crianza se realizó durante dos años y sin filtrar se embotelló en Julio del 2002. Los enólogos fueron Tomas Raquette y Susana Esteban, una española de la zona pontevedresa de Tuy.

CATA

Botella tintada de color azabache, vestida con etiqueta sobria pero bonita. Volumen alcohólico 20%.

Color: Precioso color picota de capa alta (casi opaco), con precipitados. Buena lágrima que tinta la copa. Para ser un 2000 el color es muy intenso, pero así es el Oporto.
Nariz: Entrada señorial. Notas de frutos negros (mora, frambuesa), ciruela negra, flores moradas, especias (pimienta), regaliz negro y notas minerales.

Boca: Ataque elegante, sedoso, gustoso, redondo. Muy bien estructurado, taninos maduros y excelente acidez. Las notas que sobre salen son las de fruta negra madura (que perduran hasta el final) y los especiados. Su final es de largo recorrido, dejándote el paladar aterciopelado, con ganas de más y pronto.




Un grandísimo vino para tomar solo o acompañando quesos fuertes, una tarta de Santiago o unas onzas de chocolate negro. Sobre los 50€, buena RCP.

sábado, 15 de octubre de 2011

Jurançon, el lado dulce de los Pirineos



Los nativos de la zona de Jurançon pregonan con orgullo que poseen la denominación de origen más antigua del mundo. Esta zona francesa se halla al oeste de los pirineos, a la altura de la provincia española de Navarra y afirman que fue el Parlamento Navarro quien creó la denominación de Jurançon en el siglo XIV.

Siguió unido este vino dulce a la Historia, cuando en el bautizo del que fuera futuro Rey Enrique IV en 1553, le frotaron los labios con un diente de ajo y los humedecieron con una gota de vino Jurançon. Por eso fue considerado “Vino de Reyes, Rey de vinos”.

La extensión de esta denominación vinícola es de 550 hectáreas, divididas en pequeñas parcelas a los pies de los Pirineos. Los viñedos poseen tanto el clima de alta montaña como la placentera brisa marina que llega del Golfo de Vizcaya. Dos de las características más importantes de las cepas en esta región es que son muy altas para evitar las heladas de la primavera y los granos de la uva son muy resistentes a los cambios climáticos.

De esta región subimos el Gourmandise 2004 de la bodega Clos Cancaillaü. Es una bodega familiar con una pequeña extensión de viñedos de 2 hectáreas en Barrere (Lahourcade). Su producción anual no sobrepasa las 4.300 botellas y están elaboradas 100% con uva Petit Manseng.

CATA

Botella vestida con etiqueta clásica, muy clásica.

Visual: Amarillo miel, brillante y limpio. Lagrimas bastante densas.

Nariz: Tiene una entrada sorprendente por los aromas que descubrimos y la zona geográfica donde se elabora. Sobresalen notas de frutas tropicales (coco, mango, piña), frutos secos (almendra), miel, membrillo y caramelo de café con leche.

Boca: El ataque muy grato y elegante, aterciopelado, casi cariñoso, con buena estructura y acidez correcta. Las notas predominantes son las melosas y las frutales. Su final de largo recorrido te deja el paladar mimado por una dulzura nada empalagosa, entre notas melosas y frutos secos.




Un curiosísimo vino de postre para sorprender a los invitados. El único pero… encontrarlo. Precio sobre los 12-15€. Buena RCP.

martes, 6 de septiembre de 2011

Triebaumer Chardonnay Beerenauslese 2001



Subimos un vino de un país que no suele ser recordado como productor de vino, Austria, y de su zona de Burgenland. Esta región está situada a lo largo de la frontera con Hungría y es donde se elabora más de un tercio de los vinos austriacos.

Lo produce una bodega familiar, Triebaumer en la villa de Rust cercana al lago Neusiedl (con su microclima único, de neblinas matinales que desaparecen al mediodía). Es un tándem formado por el matrimonio Günter Triebaumer y Regina Limbeck quien lleva las riendas de la bodega. La familia de Günter llegó a esta zona a finales del siglo XVII y desde entonces se han dedicado al mundo del vino. También la familia de Regina, que proceden de la ciudad vecina de Gols, es de larga tradición vitivinícola, por lo que hacen un excelente equipo. La bodega se rige por un lema “Mantente fiel a la tradición mientras sea apropiado, toma ventaja de la tecnología mientras sea sensato”. Excelente combinación.

Este Chardonnay Beerenauslese 2001 es un vino dulce, que si se consigue pronunciarlo y que te entiendan, llegará a la mesa un excelente acompañante para el postre. La palabra “Beerenauslese” (abreviada muchas veces con las letras BA) nos indica que “son uvas seleccionadas” que en su mayor parte han sido afectadas por la botrytis o podredumbre noble.

Para su elaboración las uvas son rotas y dejadas con su piel por un dia para continuación prensarlas. La fermentación empieza de forma natural con levaduras salvajes y dura varias semanas. La maduración se realiza en barriles de roble de vino blanco con una capacidad de 225 litros. La composición de uvas es 80% Chardonnay, 10% Muscat amarillo, 10% Muscat Ottonell.

CATA

Botella vestida con etiqueta de corte moderno, con colores alegres y llamativos. Volumen alcohólico 13%.

Visual: Amarillo tirando a dorado con reflejos esmeraldas, limpio y cristalino. Buena lágrima densa.

Nariz: Tiene una entrada intensa con amplitud de aromas fragantes. Salen notas a ramo de flores, frutas tropicales (piña), cítricos (limón, mandarina), frutas maduras (melocotón, pera), miel y esas notas tan características de la botrytis. Realmente sugerente.

Boca: Ataque potente pero con exquisita finura, sedoso, con correcta acidez. El poderoso chardonnay se mezcla con los finos aromas de los moscateles en perfecta armonía. Salen las notas de fruta madura, las melosas y la contraposición sutil de las notas cítricas. Final de largo recorrido, sabroso, peligroso por adicción, y dulce pero sin ser empalagoso.

Un vino que sin darte cuenta, la botella se acabará para extrañeza de los comensales “¿Pero ya nos la hemos bebido?” Así de fácil entra.

Para compartir con el postre, con quesos de cabra o incluso foie. No podemos decir nada sobre el precio, porque fue un regalo.




domingo, 19 de junio de 2011

Lustau East India Solera Sherry, Un placer a los postres


Siempre se dice que los vinos de la zona de Jerez – Sanlúcar y de Montilla – Moriles son los grandes desconocidos dentro de España, teniendo una calidad extraordinaria. El Fino y la Manzanilla pueden ser excepción pero los Palos Cortados, Amontillados, Olorosos, Rayas y las combinaciones como el Pale-Dry, Old East India, entre otros son casi totalmente desconocidos fuera de Andalucía.

Es más, podríamos asegurar que si estos vinos fueran realizados en Francia o Italia serían reconocidos mundialmente y de una forma mayoritaria (y no como ahora, que se conoce solo dentro de un pequeño grupo de entendidos/admiradores) como de los mejores vinos del mundo y su precio sería como mínimo el doble de lo que tienen hoy. Es el mercado británico, posiblemente, el más entendido del mundo en estos vinos, de hecho nos han comentado que en Londres existen varias vinotecas donde solo se sirven vinos de estas denominaciones de origen. Algo así es impensable en otro lugar, hoy por hoy.

El vino que subimos nos lo ofreció Ange García, el Chef francés (originario de Perpiñán) que lleva la dirección de la cocina de Lavinia. Por cierto, que hemos quedado con él en preparar una bullabesa marsellesa, sin duda una de las estrellas de la cocina provenzal.

El nombre de East India según parece viene del siglo XVI cuando las embarcaciones que cruzaban los mares aprovechaban la mercancía de las barricas de vino dulce de Jerez como lastre y en el transcurso del viaje al cruzar el trópico por el efecto del calor y la humedad maduraba el vino confiriéndole una textura exquisitamente suave.

Lustau East India es el resultado de combinar un vino Oloroso de uva Palomino con Pedro Ximénez, los cuales previamente han sido criados en su propia solera con una horquilla de edad que va desde los 15 a los 50 años. Una vez se ha procedido a realizar el “coupage” es envejecido por espacio de tres años en botas de roble americano y a continuación se embotella (pequeña puntualización para las personas que no conocen el vocabulario bodeguero de esta zona, la bota jerezana es un tonel de 500 litros y un grupo de botas que contengan el mismo vino se le llama solera).

CATA
Bonita presentación en botella de color ámbar oscuro con su nombre en letras blancas escritas directamente sobre el vidrio. 20% de volumen alcohólico. Temperatura de servicio del vino: 13º.

Visual: Color caoba de capa media-alta y reflejo bronce. Densa y abundante lágrima

Nariz: Entrada poderosa, compleja por sus numerosos matices. Hay fruta muy madura, más bien pasificada (higos, uvas, ciruelas), especias (pimienta, curry), café, tofe, tostados y frutos secos.

Boca: Siendo un vino de postre no resulta empalagoso, tiene un ataque dulce elegantísimo, buena acidez, de cuerpo alto y con esa densidad te aterciopela el interior de la boca. Salen de nuevo las notas frutales pasificadas, cacao y los tostados. Su final es muy amplio, goloso y con una interesante conjunción de notas marinas, una mezcla de salinidad y yodo, y de frutos secos.

Un grandísimo vino de postre con una excelente RCP, pues no llega a los 15€. Perfecta combinación para quesos poderosos como el Picón Bejes – Treviso de Cantabria u otros quesos azules como el Stilton inglés, con bizcochos, tartas de chocolate con frutos secos o como digestivo. El perfecto remate para una "buena sentada".