martes, 12 de agosto de 2014

Anchoas fritas al estilo norteño



Subimos una receta facilísima y sabrosísina de anchoas fritas como se suele hacer en el Norte, para mis vecinos este plato se llama Anchoas a la Donostiarra, pero es que ellos son de San Sebastián y "arriman la anchoa a su brasa". Lo que en el Norte llamamos anchoa, en el resto de la península lo llaman boquerón... da lo mismo, lo mismo da.

Ingredientes

20 Anchoas frescas
5 Dientes de Ajo
2 Cayenas o Guindillas (Una si queréis sólo un sutil picor)
Perejil (Opcional)
Aceite
Sal

Las anchoas se limpian de cabeza y tripas, se les da un lavado bajo el grifo, no en exceso porque ablandará la carne, y se salan.

Troceamos el chile, laminamos los ajos y los añadimos a una sartén, con al menos un dedo de aceite de oliva, a fuego muy bajo para, mas que dorar los ajos, confitarlos. Cuando están a punto se retira, ajos y picante, reservándolos para después.




Subimos el fuego a una intensidad alta y añadimos las anchoas, evitando echarlas todas de golpe sino poco a poco, colocandolas para que haya espacio entre ellas. De este modo también evitamos que la temperatura del aceite descienda bruscamente. Hay que darles un toque por cada lado para que nos queden jugosas, en total sobre los 20 segundos.



Según vamos retirándolas del fuego las ponemos en un plato con papel de cocina para que escurran el aceite. 




A continuación, las ponemos en una fuente y añadimos los ajos y las cayenas. Se pude añadir perejil, bien picadito natural o de frasco.


Cuando las presentamos en la mesa, uno de los comensales mezcló el aceite de la sartén con vinagre de Jerez y se lo echó por encima de sus anchoas... y probándole una, no le quedaba nada mal.

Eso es lo bonito de cocinar con amig@s, compartir ideas, conversaciones y sabores...

lunes, 11 de agosto de 2014

Cangrejos de Río a la Riojana, de rechupete


Nos llama nuestro amigo navarro Josechu para ir a coger cangrejos de rio a la provincia de Burgos... cuánto tiempo hace que no vamos a coger esta delicia fluvial!! 

El resultado fue todo un éxito, llevándonos a casa un recipiente de 12 litros lleno de estos pequeños pero deliciosos animalitos, por lo que aprovechando la circunstancia, los preparamos a la manera clásica y tal receta tenemos el placer de compartirla con vosotr@s.

Ingredientes

Kilo y medio de Cangrejos
8 Tomates medianos maduros pelados
3 Dientes de Ajo
1 Cebolla Grande
3 Pimientos Verdes
1 Vaso de Vino Blanco Seco (2 dl.)
2 Hojas de Laurel
2 Cayenas o Guindillas Picantes
Pimienta Blanca Molida (aquí pusimos Pimienta 5 bayas)
Ajo en polvo
Sal
Aceite de Oliva Extra





Se ponen los cangrejos en el fragadero y se deja correr el agua para darles un lavado. En zonas donde el agua es un bien escaso, se pone el tapón y el consumo es mucho menor.




En una cazuela con fuego suave, ponemos un chorretón de aceite y añadimos la cebolla picadita y un golpe de sal. 




Cuando se empiece a pochar, añadimos el ajo muy menudito, los pimientos cortados en cuadraditos, el laurel, la pimienta y la cayena.

Cuando veamos que todo esta pochadito, añadimos los cangrejos, unos golpes de ajo molido, el vaso generoso de vino blanco y tapamos la cazuela.


Cuando los cangrejos tengan un color rojo intenso, añadimos el tomate y damos vueltas a la cangrejada con cuidado para no separar las pinzas del cangrejo. Los dejamos un par de minutos, rectificando de sal y pimenta si es necesario, y apagamos el fuego, dejándolos enfriar en la misma cazuela.





Esta receta se realiza con los cangrejos enteros, hay otras versiones donde se limpian las colas pero sin separarlas de sus cabezas. Como para nosotros, el hecho de comer cangrejos de rio supone ponerte de salsa hasta el codo y la cara casi pintada como un payaso, nos inclinamos por esta versión que, sin duda alguna, es menos limpia pero es la de rechupete... literalmente!!

viernes, 8 de agosto de 2014

Pazo Baion, un excelente vino...un paraiso


Quedamos con Carmen, la guapa cambadesa que es la guía de la bodega, para visitar la bodega estrella de Condes de Albarei. El Pazo es un lugar de 287 ha. que fue la finca mas grande de la DO Rias Baixas y que actualmente, es la mas grande de la subzona Salnés. Fue una propiedad muy famosa por pertenecer a Laureano Oubiña, famoso narcotraficante, en los años 80's.




Pero la historia de este pazo empezó en el siglo XV, de donde proviene la planta original. A principios del siglo XX, la familia Fojo edificó las dos torres con estilo retro. Cuando la justicia expropió la finca a Oubiña, la bodega Condes de Albarei se la adjudicó en subasta. Hoy en dia elaboran 40.000 botellas de vino de su propias viñas, cantidad que consideramos exiguas para el capital desembolsado. Bien es cierto, que la propiedad ofrece sus instaciones para todo tipo de eventos como catas, bodas, comuniones, etc. que hacen incrementar los ingresos de la bodega, pero la inversión tiene una recuperación a muy largo plazo.

Queremos finalizar el texto y dar paso a la fotos, que transmiten con exactitud la belleza de este pazo bodega.















































































lunes, 4 de agosto de 2014

Marisquería d'Berto... Jurasic Park


Mi amigo donostiarra Pedro y yo, tenemos ese místico vínculo que es la pasión por la gastronomía y por compartir mesa y mantel con gente que no sólo saber comer, sino que disfruta con ello. Estábamos los dos en la zona del Salnés y me invitó a comer en este restaurante marisquería donde además de tener todo el pescado y marisco gallego, el tamaño no parece de esta era, sino más bien del periodo Jurásico. Creo que respondí afirmativamente a tal invitación en menos de 0,25 segundos!!


Empezamos por unas ostras, esos bocados de mar que te inundan la boca y te dan un subidón de todo (bueno y pecaminoso).



A continuación nos llegaron las zamburiñas negras que son las auténticas de la zona, hermosas, regias, inolvidables como un amanecer en la playa...



El pulso se me paró cuando llego un bogavante, o lubrigante como se llama por estos lares, a la sartén con un sutilísimo toque de ajo. ¿Se pueden contar las gotas de rocío en una fría mañana?¿Las estrellas en una noche despejada de verano? Tal cual.. sin palabras!



La Palometa Roja a la espalda hizo su aparición en la mesa. Nos encantó por su punto de preparación y por la intensidad de su sabor, no en vano se alimenta de mariscos y cefalópodos.



A veces dices "ya no puedo más" pero la segunda botella estaba aún viva y la cabra siempre tira al monte. Nos pedimos unas filloas rellenas de nata, de tamaño como una manta de Ezcaray, fina como el historial universitario de muchos políticos y sabroso como un beso apasionado.



Rematamos con dos cafes ristrettos bien tirados y de excelente calidad y unos Cuba Libres de ron haitiano Barbancourt, una marca desconocida que nos sorprendió por ser suave pero con personalidad.









Los vinos bebidos fueron un blanco y un tinto, ambos gallegos para cerrar este Cante a Galicia Hey, que decía Julio Iglesias. Empezamos por un godello 100% de la DO Valdeorras, Avancia Godello, un excelente vino fermentado en barrica y criado sobre lías, con untuosidad y sabrosa complejidad.







El tinto fue de la DO Ribeira Sacra, Lalama, un vino con 90% de uva mencía que hace poco subimos en cata y que nos volvió a engatusar con su elegancia.

Cómo podríamos proyectar las sensaciones de este memorable festín.. como si hubiera quedado con una amiga y con las horas notase que la química se va desbordando,  acabando en un garito de luz baja y música alta y sin necesitar palabras bailas, te besas y piensas "qué perfecto momento, qué bonita es la vida".... pues eso!






¿Y lo del Jurásico? Ay!...más valen unas imagenes que mil palabras...

         
                                    Cigalas de medio kilo





Lubina de 6,5 kgs



Percebes del roncudo







Restaurante Marisqueria d'Berto
Av Teniente Domínguez 84
O Grove - Pontevedra 
Tlf 986.733.447

jueves, 31 de julio de 2014

A Casa dos Martinez, Sinfonía para dos Solistas


Nos vamos a Padrón para visitar esta perla de la gastronomía escondida entre churrascos, donde un matrimonio auna sus conocimientos para disfrute de sus comensales: Marina, padronesa, en los fogones y Quique, barcelonés, en la sala. 


Ambos maestros solistas despliegan su arte para desarrollar una armoniosa sinfonía de colores, sabores y texturas en un establecimiento con alma mediterránea por sus suaves colores y su tenue luz.



Antes que nada, otro guiño al mediterráneo con un exquisito pan gallego untado con tomates de huerta, aceite de oliva arbequina y unas escamas de sal Maldon... jugos gástricos a toda vela!



Empezamos con un salpicón de buey de mar en canelón de salmón ahumado. La frescura marina del buey se conjugaba en el paladar con la textura grasa del salmón como un traje a medida de nuestro amigo Echeverría de Madrid.



Estábamos aún disfrutando del retrogusto, cuando llegaron unos suntuosos lomos de sardinas de Rianxo asadas y sin espinas acompañadas con unos pimientos de Herbón. Para aquellas personas que crean que la sardina es la Belén Esteban de los pescados, en esta santa casa, la maestría con la que tratan a este pescado te recordaría, usando el mismo símil,  la elegancia de la Reina Rania de Jordania.



Tocaba el protagonismo a la carne y nos trajeron unos sabrosos cortes de coca de vaca gallega, con sus correspondientes patatas fritas peladas a mano. La sinfonía seguía deleitandonos como un pase de Ermenegildo Zegna.



Acabamos con un postre de tres sensaciones: un fresco helado de mandarina, un lujurioso helado de chocolate y un profiterol relleno de nata. Con semejante música sentimos levitar... 






Un aguardiente casero, con etiqueta a mano y sabores de antaño fue el colofón. De esos aguardientes de la vieja escuela, de los que hacía carraspear hasta al mas recio de los marineros de la Costa de la Muerte.











El vino que Quique nos puso fue un Douro Tons de Dourum 2010, un vino elaborado con Touriga Nacional, Franca y Tinta Roriz que estuvo a la altura del homenaje.



Salimos del restaurante plenos, llenos, felices por una sinfonía tambien interpretada, por tanta elegancia "Loeweriana". Hasta pronto, maestros!